
Llega el momento de marcharse, empezamos a empaquetar cosas e, inevitablemente, nos olvidaremos de algo, algo que será vital para desarrollar nuestros primero días fuera de casa de nuestros padres y no nos daremos cuenta hasta que sea tarde para conseguirlo… La mejor forma de evitar que ese “algo” se olvidé es llevar, en los dos o tres días previos a la mudanza, una hoja de papel y un bolígrafo en el bolsillo. Esos dos instrumentos de tan reducidas dimensiones no nos molestaran en el desarrollo de nuestra vida cotidiana y los utilizaremos para apuntar las cosas que nos hacen falta conforme las vayamos recordando o las vayamos utilizando (en dos o tres días tienes que utilizar por fuerza todas las cosas que te vayan a hacer falta fuera de casa). Llegado el momento de la fuga, iremos tachando de la lista todas las cosas que vayamos metiendo EN EL COCHE (ojo, remarco que no se tachen hasta que no estén dentro del coche o medio de transporte que nos conduzca a nuestra ansiada libertad). Así está claro que no se nos olvidará nada. Un buen consejo para la llegada, sería convencer a nuestra madre para que nos ayudara a hacer la primera compra, no se le olvidará nada y correrá con todos los gastos (cosa no muy complicada ya que, las madres, de manera irracional, nos quieren lo suficiente como para costearnos la primera compra con tal de no vernos pasar necesidad). Si, lo sé, aprovecharse así de una madre y de sus puros sentimientos es rastrero, miserable y ruin… pero amigos míos, la pela es la pela… Aquí quiero dejar clara una cosa: hay que intentar convencer a nuestra madre del desembolso en víveres para nosotros evitando la presencia de nuestro padre. ¿Porqué? Fácil. Él no tuvo que soportar X horas de parto, él no nos quiere tanto y su aprecio hacia nosotros es proporcional a la distancia que nos separe de su dinero. Intentar sacarle a él dinero para la primera compra es la forma más segura de llevarse una patada en los dientes… Lo dicho, a tirar de mamá… Yo creo que con lo que acabo de contar es casi imposible que se olvide nada… Hasta la próxima!
5 comentarios:
Creo que la técnica de la primera compra la hemos explotado todos los que nos hemos independizado.
Además conviene recalcar que, en ciertas circunstancias, puede funcionar incluso con las compras -algunas- que vengan después; eso sí, que no se te pase por la cabeza llamar por teléfono expresamente para "quedar en la puerta del Mercadona". No está bonico.
Un post muy bueno, y dice verdades como puños.
Confirmo que lo de "titar de mamá" funciona incluso hasta casado, y no sólo para compras. De los papás... hombre, también tienen su corazoncito si sabes llegar a él.
La ausencia de valores esenciales en este blog me abruma: poner en entredicho el desprendimiento y la generosidad de un padre; tramar, conspirar, acechar el patrimonio familiar para asaltarlo a la mínima ocasión; aprovecharse del amor maternal, incondicional e incorruptible, para sacarle una compra gratis en el Mercadona…. Qué será lo siguiente? Devolverle a tu madre las fiambreras sin fregar? Ayyy, Señor… , la juventud y sus miseras… ;-).
¿Devolver fiambreras sin fregar?
Eso es del siglo pasado. Lo que pega ahora es quedárselas directamente, cual libro que se toma prestado.
Gracias a IKEA nunca fue tan fácil hacerse de menaje (a costa de otros, claro)
Lo que tendria que hacer cada cual que se independiza es ser autosuficiente en todo y no aprovecharse de los corazonzitos de los papas y las mamas, pero no voy a negar que a mi tambien me han pagado el carro de la compra en el Mercadona alguna vez...jeje
Publicar un comentario